
El pasado jueves 5 de junio de 2025, León no solo celebró el Día Mundial del Medio Ambiente: lo caminó, lo aprendió y lo cuidó. Dentro del programa Caminos de Bienestar, y en colaboración con Aguas de León y el Ayuntamiento de León, desde la Fundación Manuel Martínez organizamos una jornada especial que unió sostenibilidad, salud y comunidad de una forma cercana, emocionante… Y muy activa.
Empezamos hablando de lo esencial: el agua
La jornada arrancó a las 18:00 horas en el Centro Cívico León Oeste, donde nos recibió una atmósfera cálida, repleta de caras conocidas (y muchas nuevas). Lo primero fue escuchar. Y lo hicimos con gusto, porque la charla de la Directora de Sostenibilidad de Aguas de León nos hizo mirar con otros ojos ese recurso cotidiano que es el agua.
Durante su intervención, descubrimos datos que sorprendieron a muchos: cómo se gestiona el agua que usamos a diario, qué impacto tienen nuestros hábitos, y sobre todo, qué papel podemos jugar individualmente para protegerla en el contexto urbano. Desde cómo elegir mejor nuestros productos de limpieza, hasta pequeños gestos como cerrar el grifo mientras nos cepillamos los dientes.
Fue una charla sencilla, clara, muy bien explicada, y sobre todo cercana. Porque no hay nada más potente que entender cómo nuestras decisiones diarias afectan al entorno que compartimos.
Un regalo útil, bonito y con propósito
Al finalizar la charla, Aguas de León nos sorprendió con un regalo que encantó a todos: una botella isotérmica reutilizable, con diseño limpio, resistente y perfecta para acompañar nuestras rutas de Caminos del Bienestar.
Un detalle que va mucho más allá del objeto físico: simboliza nuestro compromiso con el uso responsable del agua, la reducción del plástico de un solo uso y el fomento de hábitos más sostenibles.
Y sí, se ganó su lugar en nuestras mochilas de aquí en adelante.
Más de 70 personas caminando y cuidando
Después de la charla, llegó lo mejor: nos pusimos en marcha. Pero esta vez, con una pequeña gran diferencia. No era solo una caminata más, sino una caminata bio-responsable en formato “plogging”: esa mezcla sueca maravillosa entre correr o caminar y recoger basura del entorno.
Más de 70 personas recorrimos juntas la ribera del río Bernesga, armadas con guantes, bolsas, botellas reutilizables… y muchas ganas de colaborar. Caminamos, recogimos residuos, conversamos con quienes acabábamos de conocer y nos sentimos parte de algo que trasciende lo individual.
Durante la ruta recogimos colillas, botellas, envoltorios, plásticos diversos y hasta algún que otro objeto imposible de clasificar. Pero lo que más recogimos fue conciencia. Ver cuánta basura acumulada puede haber en un entorno que visitamos con frecuencia, es el mejor recordatorio de que el cambio empieza en nosotros.
Y no fue solo una recogida: fue un paseo bonito, compartido, agradecido. Incluso con momentos para parar, mirar el río, respirar hondo y sentirse parte de algo más grande que una actividad puntual.
Caminos de Bienestar: cuidarte también es cuidar lo que te rodea
Con este evento cerramos una jornada redonda, que volvió a demostrarnos por qué Caminos de Bienestar no es solo un programa de caminatas. Es una propuesta integral que combina salud física, salud emocional, y conexión con el entorno. Que propone moverse, sí… pero también escuchar, aprender, mirar alrededor y actuar.
Agradecemos de corazón a Aguas de León por su compromiso firme con la sostenibilidad local, al Ayuntamiento de León por su apoyo, y a todas las personas que se sumaron con ganas, preguntas, energía y bolsas llenas (de residuos, pero también de ilusión).
¿Y ahora qué?
Muy pronto compartiremos en nuestras redes sociales las mejores fotos de la jornada (¡salís estupendamente!) y alguna sorpresa más.
Si estuviste allí, gracias por formar parte.
Si no pudiste venir, no te preocupes: vendrán muchas más oportunidades de sumar pasos al bienestar.
👉 Sigue el programa Caminos de Bienestar a través de nuestra web y redes sociales, y comparte este artículo para que más personas se animen a caminar por su salud… y por la de todos.
Cuidarse está bien.
Pero cuidarse juntos es mucho mejor.
